Pi – π, Fé en el caos

Pi Director: Darren Aronofsky
Guión: Darren Aronofsky, Sean Guillete(quien además interpreta a Max Cohen) y Eric Watson
Banda sonora: Orbital, Massive Attack
Año de realización: 1998

Π, en resumen es en film sobre la búsqueda de la verdad, el origen del origen. Y como estas inquietudes corroen la mente de Max Cohen, un matemático trastornado tal vez por la posibilidad de acceder a tanto conocimiento, o por la necesidad insaciable por descubrir un patrón dentro del número Π.

Advertencia: Existencia de comentarios sobre el final del film.

La película comienza con el signo – π – el cual se muestra luego en su equivalente numérico que se desencadena en una serie de números que parecen no tener fin, cubriendo toda la pantalla y convirtiéndose en un fondo que se mantiene durante todo el opening. La secuencia de imágenes sobre diagramas, ecuaciones, neuronas y cerebros definitivamente sugiere al espectador sobre el tratamiento en primera instancia del tema, esta secuencia sigue un ritmo marcado por la música que nos sirve de anclaje y que nos muestra que la historia a pesar del tema no va a ser para nada aburrida.

La primera toma muestra a Max que al parecer acaba de terminar de sufrir unos de sus ataques de migraña. Durante los ataques que sufre Max se repiten unos patrones en serie, un detonante que es una situación inesperada que cambia su estado emocional y la secuencia de signos empieza. Su dedo pulgar de la mano derecha comienza a temblar, para contrarestar lo que le espera se lava el rostro e ingiere una descomunal cantidad de pastillas, intentando hacer lo posible para evitar el dolorosos ataque de migraña, luego el caos total donde Max por unos minutos se convierte en un ser totalmente irracional por el dolor y la desesperación, tiene “alucinaciones” y finalmente termina inconsciente y con una particular hemorragia en su nariz.

Π maneja los colores blanco y negro, haciendo un juego de contrastes que se evidencian en toda la película, existen diferentes manejos de cámara que la hacen mas dinámica, utiliza primeros planos y planos de detalle que nos familiarizan con el personaje Max Cohen, esto se muestra repetidamente en tomas como las de sus ataques, donde el personaje se observa durante un tiempo considerado en un espejo detallando facciones y sobre todo enfocándose en su cabeza que es el nodo central donde se encuentra la información a la cual la mayoría de los personajes importantes quieren acceder, el director también nos involucra en tomas que se muestran como si el espectador fuera el protagonista, la mayoría de las persecuciones y otras tomas de campo muestran la mirada de Max, desde su perspectiva cómo ve el mundo, acercándonos a sus sensaciones haciendo que el film tenga en gran parte un acento expresionista.

En el film se detectan diferentes códigos utilizados por el director como la utilización de fundidos a blanco y a negro que se convierten en un ritmo que ayuda a enlazar ideas, cerrar capítulos y subir niveles secuénciales de carácter lineal. Las tomas que se muestran desde el apartamento de Max al exterior, a través de un pequeño visor de la puerta, afirmando su carácter introvertido en el cual su apartamento como metáfora de un cerebro denominado “Euclides”, una supercomputadora que representa su mano derecha en la investigación. Siempre observamos en la película el momento de incertidumbre que vive Max y que nos lo transmite segundos antes cuando va a presionar la tecla “enter” para desencadenar su posible solución a la esperada respuesta. El segmento sonoro hace su aparición siempre confirmando la esencia de la escena y su éxtasis, género electrónica Orbital, Massive Attack.

Max es perseguido durante toda la película por la serie de personajes que lo acompañan en la narración, esta es de tipo cronológica y se evidencia a través de las notas personales. Max también persigue un objetivo, el intenta comprender nuestro mundo a través de los números, establece entonces unos postulados y plantea que el mundo es una serie de patrones, la base de toda su teoría radica en decodificar primordialmente el numero – π %96 pues esta convencido que en el se encuentra un patrón, que se puede aplicar a todos los sistemas existentes. Paralelo a esta teoría aparece la del cábala (kabbalah) donde se le indica a Max que existe un patrón de 216 números implícito.

El director no se esfuerza por que tengamos una diferenciación entre lo que es real e irreal, para que así el final lo interpretemos a nuestra manera, se puede decir que Max se suicido o que simplemente al final de todo pudo contemplar a Dios y el lo bendijo, o que a través de esta metáfora simboliza su liberación de todas las ataduras que le representaban la matemática como único objetivo relevante en su vida. El director nos deja jugar con la imaginación y no nos brinda un solo final, así podemos interpretar de diferentes maneras también la ultima escena cuando aparece Jenna y le hace una de sus típicas preguntas a Max, donde este sencillamente con el mas sincero rostro y con su única sonrisa durante el film, responde tranquilamente “no lo se”.

Mas info:

Sitio oficial Pi
Pi (film), wikipedia
Pi en Microsiervos

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5 pensamientos en “Pi – π, Fé en el caos”

  1. Si, “parece” que Max también fuera esquizofrenico. Una mente brillante también me gusto, que viajes los que se metía el hombre. No se si está claro que Massive Attack es la banda. Muy recomendable 😉

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