El pop-up y el volante

En una época de transición donde las empresas de marketing estaban desesperadas por vender cada vez más rápido sus productos desarrollaron una de las estrategias de ventas más intrusitas y terroristas, el pop-up, la ventana emergente y la evolución del banner. Rápidamente se difundió como una nueva moda, obligando al usuario a contemplarlo durante unos cuantos segundos, lapso marcado por la distancia entre el puntero y el botón cerrar de la ventana. Los usuarios aprendieron rápidamente el esquema visual. El pop-up es una publicidad agresiva donde el usuario por lo general advierte rápidamente el contenido y concibe al anunciante y al sitio una mala connotación dejándole un mal sabor de boca.


El problema no es el pop-up el problema es como se utiliza, el visitante no ha solicitado abrir un ventana de su navegador, al usuario le gusta tener el control de lo que hace y no le gusta que se juegue con su equipo, esto genera desconfianza y rechazo.

Aparecen programas contra los pop-ups, no más ventanas emergentes, bloqueando las ventanas no solicitadas, un gran impulso para Firefox como navegador que trabaja muy eficientemente con esta funcionalidad. Entonces de nuevo como desde el principio las empresas de marketing, los desarrolladores y diseñadores irresponsables de la Web, empiezan a utilizar javascript ó CSS para realizar nuevos tipos de ventanas emergentes imbloqueables y el efecto negativo de los usuarios se siente de nuevo. Para el año 2006 todavía algunos sitios están seguros que los pop-ups no son molestos ni intrusivos para los usuarios y que son una herramienta fiable para generar ingresos.

El pop-up en el contexto de la realidad se puede relacionar al efecto de los volantes que nos entregan en las calles, tu no lo pediste pero te lo entregan. Tal vez guardaras el volante si tiene algún atractivo visual ó lo leerás porque la curiosidad mato el gato, pero lo mas probable así conserves y leas detalladamente el articulo o deseches instantáneamente el volante es que nunca visites el sitio intencionalmente, porque es una información no solicitada y descontextualizada.

Un efecto mas positivo de los volantes o un uso adecuado y menos costoso se puede evidenciar cuando se ubica la publicidad en establecimientos relacionados de forma que el espectador puede recoger fácilmente el folletín ó volante. La acción se desarrolla de forma voluntaria y es más probable que el público objetivo entienda de una forma más eficiente el mensaje comunicativo, obtenga más recordación y por ende pueda ser persuadido a desarrollar acciones vínculadas al mensaje ya que es mucho más probable que haga parte del publico objetivo al cual se quiere llegar.

Como podemos observar se conserva en el mundo digital y en el mundo real una analogía en el comportamiento del usuario ó espectador del mensaje, que debemos respetar para poder ser escuchados.

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5 pensamientos en “El pop-up y el volante”

  1. Me parece interesante lo que dices pero estoy seguro que los cerebros del Marketing seguiran encontrando formas de agreidir publicitariamente en la web, medios escritos y radiales.

  2. la publicidad en pop es muy atractiva, al menos eso es lo que ha dejado ver porque ha atraido asi a mucha gente con lo que transmite invariablemente…

  3. es muy interesante lo que dices en el artículo y lo comparto… me sirvió mucho para un trabajo de investigación

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