Estética Industrial

Para la nueva generación los elementos perfectos sin características particulares como lo son los artesanales, de ninguna manera significan ni cultura, ni raíces, ni orígenes. Las personas en esta época desprecian el trabajo artesanal por tener características particulares, y valoran más un producto que ha sido realizado en serie para millones de habitantes en el mundo. Cada vez es mas frecuente la congruencia en estilos parecidos. En algún momento de la línea del tiempo nos pudimos diferenciar unos a otros por los menos por nuestras preferencias o nuestra forma de vestir, pero es día a día mas obvio, como nos estamos volviendo parte del entorno social colectivo como si ese proceso de mecanización y homogenización de los hombres estuviera realmente presente(rayos si que lo está), los objetos nos diferenciaban, al desarrollar cada persona sus utensilios, daba un toque de originalidad pues por mas que intentara imitar el plato del vecino le iba ha quedar diferente.

Pero gracias ha la revolución industrial y a una nueva demanda de productos que se necesitaban en el mercado para que funcionaran y agradaran a todo el mundo y pudieran producirse en grandes cantidades nace la era industrial. La revolución, las grandes maquinas productoras, una etapa de crecimiento, para la población, productos por montón, de diferentes empresas y por ello surge la necesidad de realizar productos eficientes que compitan en el mercado y que superen al del vecino pero la gente no solo quiere que los elementos funcionen, así que piden que además sean agradables ha la vista, y es donde entran los diseñadores, aunque siempre han estado presentes en la industria cuando nace la estética industrial.

Como el diseñador se enfrenta a muchas demandas que entran en conflicto entre sí, los métodos de diseño son muy variados. Puede ser que un producto necesite una forma expresiva para encarnar su idea, o una textura o color determinados (que transmita una impresión de solidez o delicadeza, por ejemplo); puede tener que comunicar información; es probable que tenga que ser fácil de mantener y reparar; debe poder fabricarse de forma económica y con el coste ecológico más bajo posible, y tiene que tener un aspecto y precio atractivos una vez enviado a las tiendas y comercios. El enfoque y métodos empleados en el diseño industrial tienen que responder a una gama muy amplia de intereses y preocupaciones, por lo que es inevitable que los criterios entren en conflicto. Esto hace que el diseñador industrial deba tener algo de los conocimientos, sensibilidad y competencia del ingeniero, el artista, el científico, el economista y el sociólogo.

Las nuevas tecnologías basadas en diseño asistido por ordenador o computadora proporcionan numerosas oportunidades para responder inicialmente con la simulación a las necesidades y deseos de las personas y reevaluarlos; incluso pueden estimular necesidades y deseos no percibidos. Pero la tecnología debe formalizarse en productos comerciales: el diseño industrial, desde su doble capacidad expresiva y funcional, se ocupa de proyectar los objetos que se pueden fabricar a través de un proceso industrial. La producción en serie exige que los productos tengan un elevado volumen de demanda; para ello, un producto debe atraer a un número de personas suficientemente amplio (un grupo de mercado), por lo que tiene que tener atributos y ventajas sobre el artículo de la competencia con el fin de inducir a su compra y satisfacer al cliente que lo adquiere. Entre estas ventajas pueden estar el ahorro de tiempo y energía en una tarea determinada, el ahorro financiero, una mayor seguridad para el usuario en comparación con otros modelos, o el prestigio asociado a la propiedad. A los diseñadores de productos con experiencia se les pide con frecuencia que actúen como intérpretes de la cultura contemporánea, además de desempeñar otras funciones más orientadas hacia el fabricante.

A los industriales les compensa invertir en un desarrollo cuidadoso del producto antes de lanzarlo a un mercado determinado. Descuidar esta fase previa puede provocar fracasos muy costosos, como la devolución de un producto por defectos de seguridad, o un volumen de ventas muy bajo. El diseño industrial es un aspecto del desarrollo de productos, y está muy vinculado a la fabricación, la ciencia y tecnología de los materiales, el marketing, el empaquetado y la ergonomía. Todo el proceso de desarrollo de productos es cada vez más multidisciplinar.

No es frecuente que se pida a un diseñador industrial que invente un producto nuevo. Por lo general, trabajan junto a otros especialistas para desarrollar productos como electrodomésticos y mobiliario, equipos deportivos (yates, ropa especializada o raquetas), material técnico (cámaras fotográficas o reproductores de discos compactos), equipos de investigación (para mediciones y análisis técnicos) o vehículos (trenes, automóviles o bicicletas). También pueden estar involucrados en ciertos campos de la decoración de interiores (por ejemplo, el diseño de vitrinas, escaparates y exposiciones). Un signo de la importancia de esta disciplina es que numerosos fabricantes desean contratar a diseñadores industriales dentro de sus equipos, ya sea como consultores o como miembros de la plantilla. Cuanto más directo es el contacto de un producto con sus usuarios, mayores oportunidades tiene el diseño industrial de intervenir. Por ejemplo, el diseño, desarrollo y fabricación de productos de consumo, así como su empaquetado, entran dentro del campo del diseñador industrial, mientras que el proyecto de la caja de cambios de un automóvil o el desarrollo de piezas de aviones pertenece al ámbito de la ingeniería. Los diseñadores industriales se ocupan cada vez más de la interacción entre las personas y las cosas y de la interacción entre distintas disciplinas. Los programas informáticos o los manuales de instrucciones son un buen ejemplo de productos en los que los diseñadores industriales pueden trabajar junto a informáticos, diseñadores gráficos y expertos en ergonomía para desarrollar instrucciones y programas claros, lógicos y fáciles de usar, que constituyen la interacción entre usuarios y productos.

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6 pensamientos en “Estética Industrial”

  1. Me parece excelente el artículo. Una diferenciación clara entre el diseño artesanal y el diseño industrial. Sin embargo, considero que le falta el planteo de la simbolización, es decir, la producción en serie, característica de la producción industrial, demanda del efoque simbólico que le proporciona el diseñador industrial, para convertir los productos del deseo en productos de las necesidades o, simplemente, intecambiarlos, convertir los deseos en necesidades o las necesidades en deseos.

    JAVIER ROJAS
    http://www.monterreyculturaindustrial.org

  2. un saludo a la maestra gina que nos dejo hacer un reporte de este documento tan interesante, esta buenisimo aver si asi me gano una calificasion mas alta saludos compañeros diseñadores.

  3. la estetica podria estar muy influenciada en el mercadode los de los industriales mas que la funcionalidad? y como se puede traducir forma ideal

  4. La funcionalidad está ligada a la usabilidad. La estética es un concepto como la belleza. Que desde cierto punto de vista es relativa. Pero desde luego en el desarrollo de productos se marcan tendencias estéticas y de diseño. Un ejemplo superficial pero puntual en cuanto a una tendencia estética es la de los televisores pantalla plana inpuesta por una marca pero luego seguida por las demás. Negros, brillantes y con bases elipticas.

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